jueves, 3 de enero de 2013

OTOÑO DE JUAN RAMÓN JIMÉNEZ


OTOÑO

Esparce octubre, al blando movimiento
del sur, las hojas áureas y las rojas,
y, en la caída clara de sus hojas,
se lleva al infinito el pensamiento.

Qué noble paz en este alejamiento
de todo; oh prado bello que deshojas
tus flores; oh agua fría ya, que mojas
con tu cristal estremecido el viento!

¡Encantamiento de oro! Cárcel pura,
en que el cuerpo, hecho alma, se enternece,
echado en el verdor de una colina!

En una decadencia de hermosura,
la vida se desnuda, y resplandece
la excelsitud de su verdad divina.

Juan Ramón Jiménez. Sonetos Espirituales (1916)

Este es el segundo poema de Juan Ramón Jiménez que vais a entregar como tarea después de las vacaciones.

Recordad  que debéis realizar las siguientes cuestiones:

1. Resumen y tema.
2. Estructura interna (Organización de ideas / partes) y estructura externa (métrica).
3. Comentario crítico.

 He aquí algunas aclaraciones para este poema:

"En 1913 se instala en “la colina de los chopos”, en la Residencia de Estudiantes, lo cual supone un cambio positivo para el poeta. Allí contacta con Rafael Alberti, con García Lorca y con otros poetas del Grupo del 27 de los que se convierte en maestro, al menos en su primera etapa, puesto que tiempo después, Alberti renegará de la poesía pura y de su maestro, pero ésa es ya otra historia. Vive en la Residencia hasta 1916, aunque siempre tuvo una habitación reservada.

Entre 1914 y 1915 quiere abandonar el Modernismo y escribe Sonetos Espirituales, libro de tema serio y grave, que nos habla de sus crisis de ánimo y que marcan el cambio de época poética. A la vez escribe Estío, que es un libro alegre casi siempre, con más esperanza. Mientras, en 1914 publica su libro en prosa más conocido: Platero y yo, un libro lleno de lirismo y de melancolía, aunque no infantil precisamente."

"(El libro) Sonetos espirituales fue escrito de 1913 a 1915.  Juan Ramón conoce a Zenobia Camprubí, con la que contrae matrimonio en marzo de 1916. La amistad con Zenobia, y la ayuda y el aliento de su trato, intensificó sus lecturas de las literaturas en lengua inglesa, de las cuales juntos hacían algunas traducciones y proyectaban otras muchas que no llegaron a realizar. Juan Ramón Jiménez, que atraviesa por «una profunda crisis formal» y busca una nueva dirección para su poesía, halla en su relación amorosa con Zenobia y en los continuos cambios sentimentales que esta provoca un amor concreto como fuente de inspiración".   

Fuente: LOS SONETOS ESPIRITUALES DE JUAN RAMÓN JIMÉNEZ Y EL PRERRAFAELISMO DE DANTE G. ROSSETTI